Régimen SIMPLE vs. Régimen Ordinario: ¿cuál le conviene a mi empresa?
Elegir el régimen tributario adecuado es una de las decisiones importantes para cualquier empresario.
En Colombia, algunos contribuyentes pueden optar voluntariamente por el Régimen Simple de Tributación – SIMPLE, mientras que otros deben permanecer en el régimen ordinario.
Pero una pregunta es fundamental:
¿SIMPLE siempre significa pagar menos impuestos?
La respuesta es: no necesariamente.
Régimen Ordinario
En el régimen ordinario, el impuesto sobre la renta se determina a partir de la renta líquida, después de considerar los ingresos, costos, deducciones y demás conceptos que correspondan conforme a la legislación tributaria.
Para las sociedades, la tarifa general del impuesto sobre la renta es del 35 %, salvo las tarifas especiales que puedan aplicar.
DIAN — Renta Personas Jurídicas
Características generales
Determinación de renta mediante depuración.
Posibilidad de restar costos y deducciones que cumplan los requisitos legales.
Declaración anual de renta.
Posibles declaraciones periódicas de IVA, retenciones y otros impuestos, según las responsabilidades.
Mayor importancia de una contabilidad organizada y soportada.
Régimen SIMPLE
El SIMPLE es un régimen opcional de tributación que busca facilitar el cumplimiento de determinadas obligaciones.
Puede ser elegido por personas naturales que desarrollen empresa y por determinadas personas jurídicas que cumplan los requisitos establecidos en la ley.
Entre otros requisitos, los ingresos brutos del año anterior deben ser inferiores a 100.000 UVT, además de cumplir las demás condiciones legales.
DIAN — Quiénes pueden optar por el SIMPLE
El SIMPLE funciona mediante:
Declaración anual + anticipos bimestrales.
DIAN — Régimen Simple de Tributación
Una diferencia fundamental
En términos generales:
Régimen Ordinario
Ingresos
↓
Menos costos
↓
Menos deducciones
↓
Renta líquida
↓
Impuesto
SIMPLE
Ingresos brutos efectivamente percibidos
↓
Aplicación de tarifa según actividad e ingresos
↓
Impuesto SIMPLE
La DIAN ha explicado que la base del SIMPLE se determina sobre los ingresos brutos efectivamente percibidos y no mediante la misma depuración de costos y deducciones propia del régimen ordinario.
DIAN — Tarifas del SIMPLE
Entonces, ¿cuál es mejor?
No existe una respuesta universal.
Depende, entre otros factores, de:
Nivel de ingresos.
Margen de rentabilidad.
Costos de operación.
Gastos y deducciones.
Actividad económica.
Responsabilidad frente al IVA.
Situación de los socios.
Obligaciones territoriales.
Flujo de caja.
Proyección de crecimiento.
Ejemplo sencillo
Una empresa que factura $500 millones pero tiene costos y gastos muy elevados puede tener una situación completamente diferente a otra que factura los mismos $500 millones pero tiene costos muy bajos.
Por eso, comparar únicamente las tarifas puede llevar a una decisión equivocada.
¿Qué debe hacer un empresario?
Antes de elegir o cambiar de régimen, recomendamos realizar una simulación tributaria.
La comparación debería considerar:
Recomendación EN CAPITAL
No elija un régimen tributario únicamente porque "suena más barato".
Una decisión adecuada debe partir de las cifras reales y de la proyección de la empresa.
En EN CAPITAL podemos comparar ambos escenarios y determinar cuál alternativa resulta más conveniente de acuerdo con la realidad financiera y tributaria de su empresa.
Fuentes oficiales
DIAN — Régimen Simple de Tributación
DIAN — Quiénes pueden optar por el SIMPLE
DIAN — Tarifas del SIMPLE